miércoles, 6 de julio de 2011

¡Otra vez no!

Por fin he terminado mi segundo año de medicina y la verdad es que ha sido un poco más duro de lo que pensaba. Tal vez en las comparaciones que la gente hace entre los dos primeros cursos sale ganando segundo en cuanto a facilidad e interés... Pero ante todo no debemos olvidar que estamos hablando de medicina y que esta carrera no se caracteriza precisamente por regalar las notas.

Tal vez ello se haya visto reflejado en mi boletín, el cual ha salido peor de lo que planeé en un principio (no suelo dedicarme a suspender aposta). Como el año pasado, y lamentándolo mucho, me han vuelto a quedar cuatro asignaturas:
  • Anatomía Humana: ya no sé ni qué decir de esta asignatura. Tenía dos oportunidades para presentarme al examen, julio y septiembre... eligiendo solo una de ellas. Por suerte para mí, no me presenté hoy y por ello puedo hacer el examen en septiembre, lo que me dará más tiempo para estudiar una de las asignaturas más densas del curso.
  • Fisiología: posiblemente la más extensa del curso (es la que tiene más créditos). Lo bueno es que no me tengo que presentar a todo, ya que me examinaron por parciales y aprobé algunos. Lo malo es que los que suspendí no son precisamente cortos... entre la asignatura anterior y esta, mi verano está perdido.
  • Organografía: no es una asignatura difícil ni extensa... pero es aburrida y cansina con ganas. Las páginas que tiene pueden ser una perdición para muchos, ya que están llenas de pequeños detalles que es necesario recordar. Si tuviera que eliminar alguna asignatura por falta de tiempo, posiblemente fuese esta.
  • La parte práctica de Histología: no sé si se acordarán de ella... Sí, es esa asignaturilla que llevo arrastrando de primero cual grano en el culo. Por suerte me he librado ya de lo peor, que era sin duda la parte teórica, y solo me queda la práctica, la cual se estudia en dos días perfectamente. Es por eso que esta asignatura no me preocupa demasiado.
Esto nos lleva a una única e inevitable solución: que parte de mi verano se vuelva a convertir en una temporada de estudio a marchas forzadas y de estrés continuo mientras la gente me recuerda tan amablemente por las redes sociales que se lo están pasando de p*** madre o te invitan a salir, lo que es sin duda peor.


Lo mejor de todo es que antes de ponerme a estudiar me voy una semanita a un apartamento, y espero que disfrutar un poco me haga volver con fuerzas renovadas, porque después de todo un curso empollando lo que menos me apetece ahora mismo es ponerme a estudiar.

Espero que paséis un verano mejor de lo que pinta ser el mío: mucho menos ocupado y más divertido. Aprovéchenlo mientras puedan. Hasta la próxima entrada.

2 comentarios:

  1. Bueno todo tiene lo suyo, sobre todo cuando uno no está en carreras cuyas notas se regalan.

    Pero tranquila que todo merece la pena , en todos los sentidos , muchiisima suerte con esos exámenes!

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  2. Jajaja, muchísimas gracias por los ánimos, que me hacen falta.
    Lo bueno es que ya tengo las cosas asumidas y más o menos planeadas. A ver si me sale bien ^^.

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