jueves, 15 de diciembre de 2016

Pokémon Go, el hype precoz y la bilis perdida

Muchos somos los que hemos caído en las poderosas redes de la franquicia Pokémon (rayos, si mi mayor sueño es que me regalen el Pokémon Sol estas navidades), y entre ellos nos encontramos los que hemos probado alguna vez su aplicación para el móvil.



Aún recuerdo el boom que se produjo cuando salió el primer día al mercado. A mí no me suele llamar la atención un título de entrada, sea para la consola que sea, a excepción del Persona 5 o los Dragon Quest. Por este motivo yo al principio estaba más o menos como Gustavo en la imagen inferior (aunque unos meses más tarde caí XD).



La gente se reunía solo para jugarlo, salían de sus casas con el único fin de capturarlos a todos y, en un principio, el juego logró su propósito. Se hacían quedadas específicas para conquistar los diferentes gimnasios o bien se avisaba a un amigo por las redes sociales de que tal o cual pokémon se encontraba en una zona concreta. Dicho amigo dejaba de tirarse a su pareja hacer lo que tuviese entre manos y salía disparado a tomar todos los autobuses (guaguas en canario) que fueran necesarios.



Pero esa época ya pasó a la historia. Si bien es verdad que a algunos nos entra la nostalgia y de vez en cuando usamos la aplicación (otros directamente la eliminaron y no lo lamentan), ya no se respira en el ambiente ese hype que hubo al principio. ¿Pero qué es lo que ha ocurrido exactamente?

Pues que siempre es lo mismo. Los mismos bichos, la misma jugabilidad, el hecho de que es una aplicación en teoría incompleta y quedan tropecientos Pokémon por salir (la gran noticia a día de hoy es que se puede capturar a Ditto)... La monotonía es algo que se carga no solo relaciones amorosas, si no también el interés por los videojuegos, sobre todo por uno que se renueva de san juan a corpus y que tiene un par de fallos que hacen que uno lo mande a tomar por saco.

A ver, eso de capturar Pokémon en la vida real suena muy divertido, para qué vamos a negarlo, pero sabemos que esto va por zonas y que todos, absolutamente TODOS, tenemos un pokémon propio de la nuestra tan frecuente y tan pesado que no nos sale de la taza del váter porque sigue siendo mera simulación.

No me refería a esto, pero bueno, se deja pasar XD

En mi caso el que me tocaba las narices un poquito era Sandshrew. A lo mejor por cada pokémon me aparecían tres Sandshrew a la vez, y para estar viendo al mismo sujeto gastando a lo tonto la batería del móvil, como que no.



Y ahí entramos en otro tema delicado: la batería de los móviles. El Pokémon Go no la consume, no... la volatiliza directamente. Sales de tu casa tan feliz porque tuviste el dispositivo enchufado toda la noche, con tu 100% de batería, y de repente te encuentras que a la media hora tienes el móvil al 50% y bajando sin paracaídas. Muchos dicen que el truco está en quitarle el sonido al juego... ¿entonces para qué rayos le pones sonido si no lo puedo disfrutar? ¿Cuál es el verdadero objetivo de la franquicia con Pokémon Go? Creo que está más que claro, damas y caballeros.



El objetivo no era que saliésemos más a la calle, si no que nos gastásemos el dinero en comprar una batería externa para el móvil en una alianza cruel y despiadada, una alianza con las fábricas de las baterías de proporciones malignas no, lo siguiente. Y muchos fueron los que cayeron, queridos lectores, y ahora sus baterías están un poco muertas de risa en casa o, en el caso de los más afortunados, se usan y sirven para algo (que hay de todo, también cabe destacar lo positivo).

Yo lo decía de broma, pero buscando me encontré con este anuncio...

Nah, en realidad el verdadero objetivo era que nos comprásemos todos esta joyita que les presento a continuación, y de la que no me sorprendería nada que sacaran mejora pronto.

Pokemon Go Plus

Es una pulsera pija que sirve para que no tengas que apretar el botón de tu móvil, si no el de la pulsera, cada vez que llegues a una Pokeparada o aparezca un Pokemon. Así se previene que tengas que estar moviendo el brazo mucho para hacer capturas. Y en esta maravilla se puede uno gastar 40 euros, para dejarlo tirado a la semana o así... En fin.

Por último y no por ello menos importante tenemos el dato de que la aplicación en sí misma hay muchas veces que no da más de sí. En teoría se usa el GPS para guiarnos por el mundo en la búsqueda de nuestros muy queridos amigos, pero resulta que justo donde mejor quieres que funcione es donde falla.


Se cae la conexión cada dos por tres y no es raro que se te escape alguno de los Pokémon solo porque la aplicación y el GPS tienen discusiones de pareja y no se llevan bien en determinados momentos (después vuelven a llevarse, cómo no). Sea cual sea el móvil el GPS funciona peor con el Pokémon Go que con otras aplicaciones, lo tengo comprobado. Y si me pongo a hablar de que a veces se para el juego por la cara...

Para ir cerrando el chiringuito y no aguarles la fiesta antes de las Navidades presentes, les dejo un resumen de mi opinión personal: Pokémon Go es un juego de móvil como otro cualquiera al que se le dio demasiado bombo y que al final ha caído en una especie de letargo, sobre todo por los múltiples inconvenientes que presenta, entre los que destacan la monotonía y ciertos fallos.

Sin embargo, no hay que perder la esperanza y puede que algún día esta aplicación llegue a ser lo que realmente se esperaba de ella, una gran fuente de entretenimiento que mantenga e interés (cosa ardua de base). Saludos a todos y gracias una vez más por leer una vez más. Hasta la próxima entrada.

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