lunes, 1 de febrero de 2016

Réquiem por un sueño

Había oído hablar de esta película como una historia de culto, e incluso había escuchado su maravillosa BSO sin llegar a relacionarlas siquiera. Después de tanto tiempo en la ignorancia he podido disfrutar de la que, sin lugar a dudas, es una de las películas que más emociones ha despertado en mí hasta la fecha.




Para los que no lo sepan, "Réquiem por un sueño" nos cuenta la historia de varios personajes que comparten anhelos distintos pero están dispuestos a llegar hasta el final con tal de conseguirlos. Curiosamente todos sus objetivos están relacionados con algún tipo de droga y con la forma en la que ésta va truncando sus sueños hasta convertirlos en verdaderas pesadillas.

Y aquí tenemos la escena estrella de la peli, que se repite como unas cinco o seis veces.

En un rincón de la historia tenemos a Harry Goldfarb, su novia Marion y su mejor amigo Tyrone, los cuales están bastante enganchados a las drogas y pretenden montar un negocio con ellas para hacerse ricos y salir así de su triste y empobrecida vida. Pronto descubrirán que la línea entre el éxito y la miseria es más fina de lo que ellos creían.


¡A trabajar, coño!

Por otro lado tenemos a Sara, la madre de Harry, que al ser invitada a participar en su concurso televisivo preferido se pone a dieta. Para caber en su flamante y antiguo "vestido rojo" tendrá que recurrir a toda su fuerza de voluntad y a ciertas pastillas que le manda un doctor que ni siquiera se molesta en mirarla a la cara (anfetas)... qué pena que tanto sacrificio sea solo el fruto de una broma de mal gusto.


Sin duda los momentos por los que van pasando los personajes dejan la piel de gallina, aunque es verdad que eso al principio no se nota por la forma en la que está estructurada la trama. Pasaremos por tres estaciones o capítulos que, además de hacer referencia al tiempo, manifiestan de forma metafórica las partes de la historia (verano, otoño e invierno, cada cual más cruel que la anterior).

He de admitir que hay ciertas escenas que sobran (por no tener relación con la trama y estar colocadas de forma gratuita), aunque eso no desmerece la cinta ni de lejos.

Si una cosa caracteriza a este film es que las interpretaciones son muy buenas, y a pesar de que los personajes pasan por muchos momentos dramáticos no sientes que estén forzados ni que estén sobreactuando. Más bien parecen la consecuencia lógica de una serie de eventos que precipitan el final de los mismos. Yo personalmente me quedo con Sara Goldbarg (Ellen Burstyn)...

Chiquito cambio me da esta mujer...

No me puedo despedir de ustedes sin mencionarles el peculiar estilo de grabación y la banda sonora. El montaje de la película se ha desarrollado mezclando escenas grabadas al estilo tradicional con ojos de pez, primeros planos, planos detalle. Al principio me resultó un poco raro, pero cuando le coges el tranquillo te das cuenta de que, junto con el aumento de los sonidos de objetos comunes y la excepcional BSO de la película, es un elemento para aumentar la magnitud de las emociones que se pretenden transmitir en el film.

Y esto... esto también fue chungo.

Resumiendo: Réquiem por un sueño es una película que me ha sorprendido positivamente, ya que temía que fuera la típica que está sobrevalorada por la crítica. No es perfecta, pero es muy buena y les recomiendo encarecidamente que como mínimo le den una oportunidad.

Gracias por estar ahí. Nos vemos en la próxima entrada.

No hay comentarios:

Publicar un comentario